Pensó en resolver el problema sin usar el intelecto, acaparando la atención de los ordinarios cuerpos vacíos, fue un acto cruento y vil. Las voces turbias festejaban su violencia con aplausos hostiles y carcajadas frías. El viento soplaba helando los huesos de cada participante. El juego salió despedido unos metros a la inmensidad del espacio, porque la fuerza bruta lo arrastró hasta hacerlo trizas...
Otro maldito juego de ingenio sin resolver, hasta que la solución iluminó la mente del enfermizo dueño, quien no pudo leer las palabras que confirmaban su inteligencia. Pudo más la pasión quizás. Dominó tan maquiavélicamente su cabeza, que olvidó la principal premisa del desafío: la mente es más poderosa que el mismo físico. ¿Era necesario romper el juego?
Otro maldito juego de ingenio sin resolver, hasta que la solución iluminó la mente del enfermizo dueño, quien no pudo leer las palabras que confirmaban su inteligencia. Pudo más la pasión quizás. Dominó tan maquiavélicamente su cabeza, que olvidó la principal premisa del desafío: la mente es más poderosa que el mismo físico. ¿Era necesario romper el juego?
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