Nada más genuino que el niño expresando sus más puros deseos. ¿Has pensado alguna vez en tus frases comenzadas en "Yo quiero ser..." durante tu infancia? Allí se hallan escondidas las mayores revelaciones de la vida de cada uno, con majestuosas ideas, proyectos, sueños con un valor incalculable. Cuando somos pequeños, somos seres puros, sin contaminación de obligaciones, sin odios ni maldad, esas horribles cualidades que pertenecen al mundo adulto y que terminan por destrozar las ilusiones de potenciales genios cuyas mentes son capaces de atravesar los límites de la rigidez, avanzando en una sociedad mediocre que no hace más que retroceder humanísticamente hablando.
Los sentimientos límpidos, carentes de malas intenciones y libres de juicio son lo que hay que rescatar de la niñez desde el mundo adulto, conservar la inocencia en vez de la inmadurez; la tolerancia en vez de la torpeza, la sinceridad en vez del desorden. Perder esa capacidad de traer del pasado las cualidades destacadas de la niñez, es perder la escencia de uno mismo. Esos sueños de cristal encerrados en nuestros largos años, deben salir a la luz para trabajar en pos de un mundo mejor, porque todos los niños deseamos paz en cada rincón del planeta, ¿cuándo olvidamos que este debería ser nuestro objetivo principal como seres humanos? ¿cuándo dejamos de hacer cosas para que este objetivo se cumpla? Qué triste es el mundo adulto que olvida muchas veces mirar el presente con ojos de niño...
Los sentimientos límpidos, carentes de malas intenciones y libres de juicio son lo que hay que rescatar de la niñez desde el mundo adulto, conservar la inocencia en vez de la inmadurez; la tolerancia en vez de la torpeza, la sinceridad en vez del desorden. Perder esa capacidad de traer del pasado las cualidades destacadas de la niñez, es perder la escencia de uno mismo. Esos sueños de cristal encerrados en nuestros largos años, deben salir a la luz para trabajar en pos de un mundo mejor, porque todos los niños deseamos paz en cada rincón del planeta, ¿cuándo olvidamos que este debería ser nuestro objetivo principal como seres humanos? ¿cuándo dejamos de hacer cosas para que este objetivo se cumpla? Qué triste es el mundo adulto que olvida muchas veces mirar el presente con ojos de niño...