jueves, 23 de agosto de 2012

Témele

Témele a la rutina, no al desafío
témele a la cotideaneidad, no a los cambios
témele al que siempre te sonríe, no al que se muestra tal cual es
témele a las guerras, no a los debates
témele a la calma, no a las crisis
témele a las ambiciones, no a la sencillez
témele a las amenazas, no a las oportunidades
témele al rico, no al pobre
témele a la muerte, no a la vida...

martes, 21 de agosto de 2012

Rompecabezas

Piezas grandes, pequeñas, de formas diversas se mezclan en un mismo lugar, a veces de a poco las piezas se unen para formar un todo... otras veces sus partes se quiebran en más pedazos difíciles de juntar.
Yo me descubro a menudo en las piezas ínfimas, quebrada totalmente en millones de uniones que puede que jamás termine alguien de reparar. Seguramente soy un rompecabezas que nadie podrá completar durante toda mi vida, porque me he empeñado terriblemente en perder alguna que otra parte... 

martes, 19 de junio de 2012

En el aire

Me sorprendió ver a un muchacho suspendido en el aire... intenté imitarlo pero no conseguí los mismos resultados. Mi curiosidad superaba las ganas, pues no habia pensado tal hazaña como meta. Entonces comprendí cuantas decisiones surgen de estos seductores y sorprendentes episodios que nos impulsan a experimentar cosas nuevas. Pensé cuánto difiere el querer del desear, por qué algunos alcanzan su objetivo y hasta llegan a transmitir su entusiasmo impulsando un ficticio objetivo a su observador. Creo que es algo muy común, el solo hecho de ver eventos sorprendentes resueltos y querer sumarse a ellos sólo porque lo más difícil se ha terminado: los pasos para llegar. Si tomo el ejemplo del muchacho suspendido en el aire, y lo traslado a todas las áreas existentes, el resultado es el mismo, la gente se sorprende al ver que lo imposible puede cumplirse y desean profundamente sumarse al producto terminado, olvidando todo lo que aquel hombre debió hacer para llegar a cumplir este majestuoso accionar. Por eso, mi conclusión final es que muy fácil es tomar e imitar una meta que antes parecía imposible, cuando una sola persona se propuso romper con los falsos paradigmas negativos y lo ha conseguido. Lo que resulta difícil, es cuestionar lo imposible y elaborar los distintos caminos para romper las barreras de la gravedad y quedar suspendidos en el aire...

miércoles, 13 de junio de 2012

Bolsillos vacíos

Así vive el Argentino, el verdadero, el auténtico, el que hace las cosas bien, con sus manos arremangadas y sus bolsillos vacíos. Nadie cuenta la historia como la vive, todos parecen narrar nuestra realidad desde mi utópico espacio, fuera de la mera noción de realidad. Por eso, en el día del escritor, transformaré mi utópico espacio en polémico y actual, a modo de protesta contra la situación que nos toda vivir a diario. Es muy irónico que se celebre el día del escritor en un país donde muy poco lugar se le da al artista, donde se vive al  borde de la marginalidad y se tiende a la desaparición por carecer de un espacio concreto, donde las facilidades para las letras sean ciertas, donde el prestigio merecido tenga lugar y donde cada habitante pueda concederse al menos cinco minutos de lectura diaria. No hay poeta sin bolsillos vacíos, porque esa es la idiosincrasia de un pueblo que poco aprende, que poco se presta a la reflexión y el uso de nuestros preciados pensamientos. Es que del arte no se vive, pero vale la pena intentarlo y Argentina es la vergüenza de país por excelencia, donde decirse escritor es decirse vago, donde la carrera, taller o el valor de las mismas palabras, no se consideran trabajos. Será curioso, que muchos talentos emigren muy lejos de la celeste y blanca, ¿será que en la lejanía pueden al menos vivir de su arte?. Por eso mismo, me atrevo a decir que, desafío a que en los colegios y entidades educativas, se conmemore el día del escritor con el verdadero peso que conlleva. Personas que nos brindan un eterno legado a cambio, muchas veces, de nada... ni siquiera de un digno plato de comida en la mesa. Pero...¿qué sería de nuestra vida sin los grandes escritores?

martes, 12 de junio de 2012

La vida del artista

Despertarse y seguir soñando, como una realidad paralela que se mezcla con la rutina, como un camino sin rumbo que se encuentra con los pasos de la vida común, donde cada sonido encuentra el ritmo perfecto, donde cada imagen queda plasmada en un eterno cuadro. La vida del artista se asemeja a una inmensidad de senderos que suben y bajan abruptamente, generando heridas que no cierran, pero que fortalecen. Un paisaje donde el horizonte se hace visible a pocos metros y cada tanto se confunde con los inmensos campos. Las luces y las sombras generan un retrato a cada instante, con miles de trazos que se ven afectados por la belleza del pasar de las horas. Un movimiento simple se transforma en un paso, que marcará historia en esa danza digna de ser vista millones de veces. Luego los aplausos y el olvido, muchas veces incorporado al arte, se esfuman en algún lugar del mundo. Porque cada día nace un artista, en cada rincón del planeta, está inmortalizando su obra o bien dejando en manos del viento el destino de su indescriptible belleza. Y cada vez que un nuevo espectador presencia la majestuosa conclusión, surge el latido de ese talento que a través de la difusión cobrará vida lentamente, hasta convertirse en un protagonista de sus creaciones, las que lo mantendrán con vida, en algunos casos, para siempre. 

lunes, 11 de junio de 2012

Sin vuelta atras

Una oscura carga que pesa en el pecho, que atraviesa las sonrisas y derrumba la esperanza, es la tristeza que produce elegir y no ser elegido, escuchar y no ser escuchado, defender y no ser defendido. Mas que reproches son sentimientos, cuanto lamento haber sido tan credula, esperando matices o dulces palabras que jamas llegaban. Mas cuando se vio invertido el juego, mis fichas no atacaban al contrincante, sino que esperaban confusas su estupida manipulacion. Me apena decir que renunciare a esas fichas, porque mantenerlas fue en vano, y aunque critiquen mis movimientos, mi jugada esta dicha. Cansada estoy de mundanas excusas, de temerosos cuerpos camuflandose en las horas, de mentiras sin fundamento y de exigencias insostenibles. El tiempo le dara la razon a mis acciones, la vida encontrara explicaciones, y para entonces espero estar muy lejos. 

miércoles, 6 de junio de 2012

Ingenio

Pensó en resolver el problema sin usar el intelecto, acaparando la atención de los ordinarios cuerpos vacíos, fue un acto cruento y vil. Las voces turbias festejaban su violencia con aplausos hostiles y carcajadas frías. El viento soplaba helando los huesos de cada participante. El juego salió despedido unos metros a la inmensidad del espacio, porque la fuerza bruta lo arrastró hasta hacerlo trizas...
Otro maldito juego de ingenio sin resolver, hasta que la solución iluminó la mente del enfermizo dueño, quien no pudo leer las palabras que confirmaban su inteligencia. Pudo más la pasión quizás. Dominó tan maquiavélicamente su cabeza, que olvidó la principal premisa del desafío: la mente es más poderosa que el mismo físico. ¿Era necesario romper el juego?

martes, 5 de junio de 2012

El puente de la vida

Cierto día, un anciano cuyos pasos lentos entorpecían el veloz caminar de un joven príncipe, le pidió al joven que le ayude a cruzar al otro lado del río, por el puente más antiguo del lugar. El muchacho miró al viejo y sintió pena por él, subestimando su racionalidad, le ofreció ayuda solo si accedía a cruzar por el puente nuevo que era seguro, confiable y más rápido. Pero el anciano negó con su cabeza y continuó su lento andar por entre los verdes pastos de la comarca. El príncipe se disculpó insistiendo en que tenía mucha prisa y no podría demorarse en cruzar por aquel puente solo para consentir un capricho del anciano. Se alejó así el joven muy rápidamente, pensando en la petición del anciano. El viejo continuó su camino, ya a muy pocos metros del colgante puente de madera, con la intención de comenzar el cruce y justo antes de apoyar el primer pie en las maderas, escuchó la voz de aquel muchacho advirtiéndole que el puente podría quebrarse y caer al río. Al voltear el anciano, se encontró con el príncipe curioso, que retornó para ayudarle.
-Sé que has venido por curiosidad y no por solidaridad- Exclamó el anciano muy calmado.
-Así es, también me ha traído la culpa por si algo le sucediera- contestó el muchacho.
-¿Y tu urgencia?- Sugirió el viejo astuto.
-Puede esperar- Respondió el joven fríamente.
El anciano se apoyó en el brazo del muchacho y lentamente comenzaron el cruce sobre el puente colgante. En cada paso las maderas crujían y algunas hasta se quebraban dejando el rápido caudal del río a la vista. También a medida que avanzaban se podía escuchar el sonido de la hermosa naturaleza que los rodeaba, mientras el puente tambaleaba de un lado a otro, despertando la incertidumbre, generando adrenalina y dejando al descubierto el riesgo asumido. Ya en la mitad del camino, ambos se sentían seguros y hasta se animaron a detenerse a contemplar unos instantes la puesta del sol sobre las transparentes aguas. A medida que se acercaban al final del trayecto, el caminar se hacía más lento, los sentidos se afinaban aún más y el vértigo parecía excitante. Al terminar de cruzar, la sensación fue indescriptible, el príncipe experimentó la misma sensación que al ganar su infinidad de batallas, el anciano sonrió y agradeció al joven por su compañía. Sabía que el muchacho no se adelantaría sin hacer aquella pregunta, entonces decidió responderla antes de que pudiera formularla.
-El puente que cruzamos es el puente de la vida. Sabemos que es inseguro, y nos da miedo, porque al nacer al mundo, todos tememos y debemos caminar de la mano de otros, por eso cuando comenzamos a cruzar, nos aferramos a las barandas de soga como si fueran la única esperanza de llegar al final sanos y salvos, aunque sabíamos por dentro que las sogas no nos salvarían de un derrumbe. Y a medida que fuimos avanzando, aprendimos a apreciar el camino, a disfrutarlo soltándonos, a contemplar el ocaso y a darnos tiempo en el recorrido. Cuando vimos que el final se aproximaba, intentamos disfrutarlo cuanto pudimos, olvidando los riesgos, dando pasos cortos muy despacio. Al llegar al otro lado nos sentimos satisfechos y apreciamos en instantes nuestro esfuerzo. Como soy un anciano y muy pocas horas de vida me quedan, quise cruzar este puente, para recordar lo hermoso de la vida, para tener presente lo frágil que es y lo bello de transitarla. Muchacho, tú apenas has comenzado a cruzar el puente, nunca te arrepientas de hacerlo.- Finalizó el viejo recostándose en el césped.
El joven agradeció al anciano sus sabias palabras y se sintió dichoso de haber regresado para acompañarlo, pues esta sencilla experiencia, le dejó la más sabia enseñanza de su vida. 

lunes, 4 de junio de 2012

La falta de entusiasmo

El ser humano, es un ser libre si quiere, porque nace libre pero... a medida que el tiempo transcurre y se alcanza la edad adulta, pareciera que el hombre olvida que tiene un poder: el poder de decisión, de jugarse, de apostar, de decir que sí o que no, pero de decir al fin, por sí mismo, sin mediadores ni presiones. Invito en esta oportunidad a mis lectores a participar de este modesto relato, ¿cuán a menudo hacen uso de esta maravillosa cualidad? ¿Cuán a menudo trabajan en pos de realizar sus sueños sin condiciones? Quizás suene utópico, pero nada más cerca de la realidad, nosotros como seres pensantes, somos libres... podemos ser libres si es que alguien no lo ha intentado aún. Y un horrible sentimiento ronda nuestro mundo hace algunos años ya... Es la falta de entusiasmo, ¿En qué momento o lugar muchos la han perdido? Los reto a recuperar ese puro sentir característico de la niñez y la juventud: el entusiasmo. Esa sensación de felicidad ansiada, ese furor que empuja hacia adelante, que predispone a los hechos a sentirse magníficos. La falta de entusiasmo ha invadido muchos cuerpos y cada vez, contagia más seres, incluso a veces hasta ha llegado a los niños. ¿Qué es un pequeño sin entusiasmo? Sin esas hermosas ganas de jugar,de hacer lo planeado, de cumplir pequeños objetivos. Yo lo vuelco en palabras y el sentimiento me regala una sonrisa en el rostro. 
¿También hemos de dejar que una sombría parte de las sociedad con malas intenciones nos arrebate el entusiasmo por el simple hecho de vivir?

miércoles, 30 de mayo de 2012

Yo quiero ser

Nada más genuino que el niño expresando sus más puros deseos. ¿Has pensado alguna vez en tus frases comenzadas en "Yo quiero ser..." durante tu infancia? Allí se hallan escondidas las mayores revelaciones de la vida de cada uno, con majestuosas ideas, proyectos, sueños con un valor incalculable. Cuando somos pequeños, somos seres puros, sin contaminación de obligaciones, sin odios ni maldad, esas horribles cualidades que pertenecen al mundo adulto y que terminan por destrozar las ilusiones de potenciales genios cuyas mentes son capaces de atravesar los límites de la rigidez, avanzando en una sociedad mediocre que no hace más que retroceder humanísticamente hablando.
Los sentimientos límpidos, carentes de malas intenciones y libres de juicio son lo que hay que rescatar de la niñez desde el mundo adulto, conservar la inocencia en vez de la inmadurez; la tolerancia en vez de la torpeza, la sinceridad en vez del desorden. Perder esa capacidad de traer del pasado las cualidades destacadas de la niñez, es perder la escencia de uno mismo. Esos sueños de cristal encerrados en nuestros largos años, deben salir a la luz para trabajar en pos de un mundo mejor, porque todos los niños deseamos paz en cada rincón del planeta, ¿cuándo olvidamos que este debería ser nuestro objetivo principal como seres humanos? ¿cuándo dejamos de hacer cosas para que este objetivo se cumpla? Qué triste es el mundo adulto que olvida muchas veces mirar el presente con ojos de niño...

lunes, 28 de mayo de 2012

Un alma en pena

Existen en todo el mundo almas en pena, que a diferencia de lo que muchos imaginan se trata de personas cuyo espíritu se encuentra atrapado entre las tinieblas y la oscuridad. Personas sin sed de justicia, sin sentimientos ni esperanza, que han venido a pasar por el mundo sin dejar huellas. Las almas en pena, son dignas de tristeza y compasión, pero también es importante mantenerlas a una distancia prudente, sin permitir que contaminen nuestra energía. Cuando recuerdo la enorme cantidad de almas en pena que he conocido, me alegro de no haberme contagiado su apatía. Igualmente, hay que estar alerta, ya que deambulan sin cesar por todas partes, buscando personas de las que puedan nutrirse. Ten mucho cuidado si crees haberte cruzado con un alma en pena.

viernes, 25 de mayo de 2012

Uñas negras

Tenía en aquellas manos las uñas negras ¡negras!  y yo que obsesivamente le lavaba las manos una y otra vez. Ahora se dignaba a llegar a mi casa con manos sucias de barro, de tierras sombrías llenas de deseos que no podrían siquiera sustentar su propia vida, quería ser mecánico. ¡Después de años de pagar su facultad en arquitectura! Me salió con esta locura de los autos, los motores, las bobinas y la grasa, ¡Esa misma grasa que le alimenta el cerebro con ideas absurdas! ¿Puedes creerlo Amelia? Él me lo hace a propósito. Sabe lo mucho que me he esforzado, por que sea un niño de bien, con sus nombres grabados en grandes construcciones, pero me he tragado mi orgullo con un hijo mecánico que ama tirarse en el piso, adora la mugre, asquerosa mugre que deja sus uñas negras, colmadas de la eterna miseria que acompañarán sus días. Si tan solo hubiera tenido otro, ¡otro hijo que me haga dichosa! Poder al fin saborear el orgullo de madre sacrificada por su hijo arquitecto, el sueño cumplido, el sueño...
¿Cómo dices amiga? No puedes hablarme de esa manera, yo amo a mi hijo, pero no es arquitecto, es un mugroso mecánico feliz.
¿Por qué no estudié yo arquitectura? Bueno, porque precisamente mis padres no se sacrificaron como yo, ellos solo querían que formara una familia y me casara con Alberto,¡ese desgraciado que me abandonó tras apenas un maldito año de matrimonio, con una criatura en camino!Pero hice a mis padres felices...Bueno debo dejarte, en un rato llega Jorge. Gracias por escucharme Amelia.
Hijo, ¿qué ha pasado? tus uñas están limpias.
-Madre, he decidido hacerte feliz, me postulé para arquitecto y me llamaron. Comienzo mañana, espero que ahora ya no me hagas planteos.
-Hijo, mis planteos fueron absurdos, y mi petición una carga que debo sacarte. Quiero ver tus manos sucias una vez más, debes ser feliz y hacer lo que quieres. 
-Quiero ser mecánico madre, y tener eternamente mis uñas negras, pero despertarme cada día dichoso de haber hecho lo que más me place en el mundo entero.
-Estoy muy orgullosa y admiro tu valentía, me alegro de que seas muy feliz. Espero que puedas perdonarme...

jueves, 24 de mayo de 2012

Buscando motivos

No quiero pelear pero ¿qué hacer cuando el que quiere, te está empujando contra un muro para golpearte mil veces y culparte de manchar sus manos con sangre? Suena sombrío, pero es más real y cotidiano de lo que normalmente creemos.
Malos y malas hay miles, desgraciados hay millones y quién sabe cuanto sumarán los psicópatas y asesinos. La culpa es en parte también de uno mismo, que permite que las cosas sucedan, por miedo, por cobardía o por comodidad. Ya se extinguió la sed de justicia, aunque evite caer en las generalizaciones, termino en ese círculo donde me uno a la frase " todos somos culpables". Hacerse cargo de que uno deja escapar, perdona constantemente y permite por evitar problemas, es lo que necesitamos como sociedad. Siempre hay un rival buscando motivos para atacar, pero mejor no permitirle el ataque, mejor poner una red de protección para que  la bestia sepa hasta donde llegar.
Muchas veces me pierdo en el intento de descifrar lo que lleva a una persona a transformarse en bestia, a querer hacer daño al otro u obtener para propio beneficio algo a costas de él. Pero no puedo resolver el enigma, si la maldad es una semilla que crece dentro de ellos o si se desarrolla con el tiempo. Entonces llego a la útil conclusión: no importa el por qué, importa el qué, qué hacemos con ellos, qué les permitimos, qué es lo que los provoca. Actuar para reparar y no permitir el daño, son las acciones que hay que tomar.
Quizás no existen los motivos, sino que están allí, en las mentes de esos retorcidos personajes siniestros. O quizás sí son reales, y son la perfecta excusa para obrar mal. En cualquier caso, sería bueno poner una etiqueta a cada ser de maldad para poder reconocerlos. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Pensamientos paralelos

Cierto día de lluvia, el joven de corbata azul miraba por entre los empañados vidrios de su aburrido ventanal, las gotas mojar la tierra como si cada gota fuese una lágrima de sus ojos. Cabellos crespos, rubios como el sol, espalda pequeña y largas piernas delgadas. Un ricachón de algunos veinte y quizás un par más de años vacíos que mientras sostenía su vaso ancho de whiskey en las rocas como todas las tardes, esperaba encontrar en el turbio horizonte una señal para cambiar su destino.
Largas cortinas de paño deslizábanse por las paredes empapeladas, con esos antiguos colores verdosos oscuros dignos de conservadores de la alta sociedad. Las botas del muchacho, brillaban de tanto lustre y permanecían inmóviles en la mullida alfombra roja con detalles dorados y marrones. El joven se pensó pobre, en la intemperie y despojado de sus privilegios. Con lujos como aquellos bajo la lluvia, no se podía apreciar el aroma de la tierra húmeda, al igual que los colores del arcoiris cuando la tormenta cesara. Así mismo se excusaba al imaginar las terribles condiciones climáticas: el hambre, el frío y la desesperación. Otra voz en su mente confusa la gritaba que quizás eso era mejor, quizás avía que atravesar las pesadas puertas de la mansión para sentir el penetrante frío que recuerda lo confortable de un cálido abrazo. Pero allí petrificado se hallaba el millonario, imposibilitado de reaccionar ante su voz interior animándolo a seguir un paso más allá. De repente bebió de un largo sorbo su bebida alcohólica, apoyó el vaso en la mesa ratona frente al caluroso hogar a leña y se volvió hacia el enorme ventanal una vez más. Esta vez, cerró fuertemente los paños como quien cierra un telón y con el ceño fruncido, se desplomó en el acolchonado sillón de felpa verde oliva. "Qué ideas locas" se dijo para sí, y de su bolsillo sacó un cigarro de esos importados, encendió el papel con un cerillo y largó el humo plácidamente. Esbozó una macabra sonrisa y se mintió una vez más diciendo "Soy muy afortunado". 

martes, 22 de mayo de 2012

Talentos en lata

Allí en las góndolas del olvido, en los más altos estantes de las gigantescas cadenas de monstruosos supermercados, donde nadie puede verlos, se encuentran los talentos en lata. Sí, son talentos, potenciales de personas capaces de manejar el universo con sus manos que decidieron guardarlo y hacer de su vida una mediocridad diaria hasta su muerte. Pero a un hombre que le faltaba una virtud, que quería ser como ese descarado cuyos valores desperdiciaba, se le ocurrió extraer de ellos sus talentos y conservarlos cuidadosamente. Claro, como a estas personas les encantaba regocijarse en la mediocridad, aceptaban donar su talento por dinero, haciendo al viejo millonario, por el solo negocio de comercializar la virtud ajena. Los años pasaron y el viejo murió, sin descendencia, dejando su colección de conservas enlatadas en el depósito de su casa. Así, el lugar fue rematado junto con todo lo que había en él. Las cadenas de supermercados se repartieron las latas, las últimas cuya fórmula nadie conocía, pero al no saber su valor, las bajaron a un ínfimo céntimo, quedando olvidadas en las más elevadas góndolas, esas que nadie ve, adonde nadie llega y solo algunos pocos osan estirar sus brazos para alcanzarlas. 
Así, todos los días, las personas pasan por esas esquinas, renegando de sus vidas, anhelando salvaciones inexistentes, sin percatarse de que sobre sus cabezas, allí en el lugar que frecuentan, hay repartidas miles de latas de talentos, listas para consumir, a la espera de ser vistas... Eso que tanto desean, eso que tanto quieren las personas que se quejan de su destino, está a un brazo de distancia, a solo unos pocos centímetros, qué difícil se hace a veces, entender que en el mundo, uno elije consumir esas latas... o no...

lunes, 14 de mayo de 2012

Creatividad sin límites

El papel se colmó de tinta, pero tal era la abundancia que rebalsaba de palabras. La música acompañó la poesía y la poesía se hizo música, pero... tal era la abundancia que sobraban las notas musicales. Apareció el silencio al poco tiempo, y se sumó al desafío lingüista pero las notas lo empujaban, las palabras lo invadían y debió escaparse pronto. Las figuras se tornaron partituras, creando dibujos infinitos que se deslizaron del papel al creador, y el autor se convirtió en arte, pero tal era la abundancia que devolvía al mundo su creatividad. Y así las paredes se llenaron de vivos colores, las hojas de los cuadernos se vieron repletas de letras cursivas prendidas a cada renglón, los instrumentos arrojaron notas interminables con improvisaciones nunca antes reproducidas y el público motivado por tamaña creatividad agitó sus manos una y otra vez con aplausos de eco infinito perdidos en la inmensidad del espacio. La Creatividad sin límites funciona de esta manera, es generada y genera sentimientos mil en miles. Por eso dejarla salir es la mejor opción. Que fluya por la sangre, que recorra cada vena, cada extremidad de tu cuerpo, que contagie al cuaderno y así cada nueva creación sea percibida e incorporada por distintos sujetos...

jueves, 10 de mayo de 2012

Silencio

Esa ausencia de palabras tan acertada, cuando el mundo se detiene y puedes sentarte a observar, conviertiéndote en un verdadero espectador de la naturaleza, calmo, sereno, reflexivo, inadvertido. Extrañar los sonidos es muy común, pero ¿acaso alguien extraña al silencio? Las sábanas invitan a postrarse sobre ellas, la tarde está gris, es posible escuchar apenas el sonido de la respiración. La paz es tan profunda que asusta y los sueños aprovechan para surgir en la realidad. Amo la música, pero también amo al silencio, que deja a mis pensamientos hablar desde adentro, permite que mis sentimientos griten y se mezclen en un sinfín de palabras. Siempre me hace bien tu compañía por la tarde, hermoso silencio, te pido que jamás te vayas de estas paredes.

domingo, 29 de abril de 2012

El peso de los otros

Con el paso de los años, mi vulnerable cuerpo ha desarrollado la capacidad de absorber otras mentes, otros cuerpos y palabras que formaron frases u oraciones que pusieron sellos a las obras de mi cerebro. Esas frases comenzaron a crecer a pasos acelerados, agrandando su tamaño de forma prominente, incrementando muchas de mis extremidades. Me comía los insultos y los pensamientos ajenos, dejando muy poco margen para los míos, que aplastados por una fuerte vanidad exterior se traducían en kilos y estos en litros, litros de lágrimas de sal. La metamorfosis era tan notable que los comentarios no tardaban en llegar, y por supuesto, yo no podía dejar de consumirlos como un hombre que luego de años de vagar en el desierto encuentra un oasis con indescriptibles deleites de líquidos y sólidos manjares. Mi cuerpo enajenado me anclaba en las profundas fosas de las burlas y el olvido, las personas atrapadas en mí, dejaban huecos que seguirían llenando en otras oportunidades, y el yo mío... se alejaba cada vez más de mi ser. Me sentía un envase asqueado del peso de los otros. Necesitaba purgarme de aquellos cuerpos extraños que recorrían mi sangre y la impregnaban de sus deseos. Me habían convertido en el depósito de las demandas y mi vida ya era una absurda mezcla de presiones y obligaciones de las proyecciones de los demás. Y me transformé en un objeto tan pesado de cargar que a medida que me fueron soltando, que quedé sola con el gran paquete. Una mujer sin herramientas para avanzar por sí misma, y que con tremenda magnitud no podía siquiera sostenerse sin sufrir el dolor del peso en cada una de sus extremidades. Poco a poco, comencé a arrojar kilos de depósitos ajenos y fui consiguiendo movilidad. Mis pensamientos comenzaron a tener voz, podía escucharlos atentamente, cobraban vida. Y paso a paso fui despidiendo una parte de la mochila imposible de cargar. Pero a medida que caminaba, debía levantar un muro flexible que me permitiera evitar la invasión nuevamente. Ya no quería entrometidos en mis kilos. Sólo quería los míos, con su propia imagen y voz, con su realidad quizás equívoca pero mía y de nadie más. El tiempo se transformó en un río que fluía acompañando mis pasos y ya nunca más perdí mi tan preciada identidad. 

domingo, 22 de abril de 2012

Ilusiones confusas

Como un mar de corrientes distintas, como un río que fluye rápido para encontrar afluentes, agua me siento, agua que se mareó con el viento. Cada página selló su objetivo, aún así se han despegado del libro, y desordenadas alguien las ha leído. La historia toma otro rumbo, desordenada y confusa, pero repleta de risa constante, con matices mil, colores por doquier. Sabrá alguien quizás lo que quise decir. A pesar de la mezcla el libro fue consumido, duplicado, triplicado, y mil veces compartido. 
Las personas ingenuas pensarían que no es cierto que las hojas muy traviesas se encomendaran al viento, que volvieran a su nido para crear un ser nuevo, que dieran vida al éxito partiendo del caos. Es que a veces el orden no genera creaciones, aburrido y monótono atrae confusiones, ilusiones confusas de un autor desenfrenado que no comprende límites y que espera ser amado. Los juegos del destino fueron parte de ese cuento, crearon un mundo nuevo desde el problema eterno, que presenta el enredo de situaciones diversas, cuando aleatoriamente los caminos se encuentran.
Allí yace la prueba de la improvisación exitosa, sin su nudo de ideas no sería poderosa, atracción para curiosos y críticos empedernidos, quienes se regocijan en el caos generando el olvido. Olvido de la confusión, de que todo es imposible, hoy un triunfo partió de la locura y es así como el arte se genera con tamaña envergadura. 

viernes, 13 de abril de 2012

Reflejo enamorado

Dentro de tus ojos, allí donde el iris se funda con las oscuridad intrigante de las pupilas, veo mi reflejo oculto. Porque tantas veces nos fundimos en amor infinito que a menudo se me hace difícil distinguir tu cuerpo del mío, y finalmente cuando me hallo en una parte de tu ser, encuentro que allí estoy yo...Dejamos de ser dos seres separados para sellar nuestro amor en un solo ser con dos almas.
Dudo que sea una forma de simbiosis, yo más bien lo catalogaría como un número de dos cifras, que perdería su sentido el número en sí sin la unión del otro, y aunque separados cada uno tiene su propia identidad, juntos dan origen a una nueva definición, la cual no existiría sin su unión. Así somos, así vamos, de la mano, viéndonos reflejados uno en el otro, descubriendo más similitudes o uniendo nuestras diferencias, armonizando las almas en la misma dirección. Y que mis labios sean perezosos para pronunciar ciertas palabras, no significa que no las entiendan, porque día a día las repiten hacia adentro. Debe ser que te amo tanto, que si cada vez que lo siento profundamente tuviera que decirlo, se secaría mi garganta...

lunes, 9 de abril de 2012

El viento se llevó la esperanza

Una vez pensé que la humanidad estaba perdida, pero descubrí un niño hambriento a quien ayudé con otras personas, entonces me dije: no todo está perdido... hasta que un inusual y más que extraño tornado se llevó el corazón de muchas personas por aquí donde vivo. Si bien no tardamos en solidarizarnos y ayudarnos unos a otros, me crucé con unos artículos super tenebrosos que contaban una historia diferente y entonces lo ví... Los vellos de mis brazos estaban de punta hacia arriba, mi piel completamente estremecida y algunas lágrimas de deslizaron por mis mejillas. Porque podía tolerar encomendar mi vida a Dios, a una existencia superior divina o a la madre naturaleza siempre sabia. Podía aceptar la muerte cuando de éstos se trataba su responsabilidad, pero, que exista alguien allí afuera jugando a Dios, pretendiendo colmar sus bolsillos a costas de cientos de vidas, vendando nuestros ojos con desastres naturales, era algo que mi mente no podía procesar. Entonces me dije: todo está perdido, hay que vivir el hoy. ¿Pero qué hay de mis hijos entonces? Adonde quiera que vaya ellos serán víctimas también del gran espectáculo montado por los más despreciables seres de la tierra, ambiciosos seres humanos que ciegos de poder, son capaces de matar a miles de personas sin llevar siquiera una mínima carga en su conciencia. Cuando comprendí que la magnitud del mal era, en verdad, infinitamente superior a la bondad en tamaño, comprendí que más allá de que el viento se haya llevado la esperanza, tendremos que volver a empezar una y otra vez, en honor a la virtud de la bondad que algunos corazones llevamos dentro. Cada día entonces, apostaré una nueva ficha en el juego de la vida, a favor del bien, y los días que éste sea el vencedor, me consideraré inmensamente rica. Hagamos el bien, al menos para que los miserables que obran mal hagan su labor en vano.

sábado, 31 de marzo de 2012

Pies mágicos

De un extremo al otro, con natural destreza, se movían en las tablas unos pies mágicos cuya precisión era digna de ser admirada. Sentimientos transmitidos que erizan la piel y despiertan una combinación de calma con pasión. El don otorgado a ese ser que los mueve, se apodera completamente de cada uno de sus pasos, siendo amo completo de la música, de las infinitos saltos, los trompos, esclavizando la vista de sus espectadores. Abrigados o descalzos sus huellas, su estela de luz era indescriptible. La velocidad sincronizada con la melodía, provocan un enorme esfuerzo para no dejar de observar ni por siquiera un instante. En el aire, en el suelo, cautivan el corazón de un público vulnerable que teme reaccionar con un imprudente aplauso, el cual podría quizás esfumar la magia que irradian. Dignos de admiración, son los pies de un bailarín, que no son suyos, sino de algún ser supremo que los manipula inmaculadamente.

martes, 27 de marzo de 2012

Mente liviana

Sinceramente, cuando uno desintoxica su alma de gente maliciosa y perversa, siente cuánto se liviana todo su ser. Increíble todas las cosas que durante la intoxicación nos recuerda el inconsciente. Nos muestra todo lo malo que no vimos antes. A mi me pasaba que me dolía la cabeza y todo el tiempo me hacían sentir culpable. Hoy veo ese sadismo utilizado bien claro y siento como si hubiera adelgazado varios kilos realmente. Hay que sacarse las malas ondas, alejarse de las malas compañías y bloquear la envidia. Es increíble el bienestar que uno llega a experimentar cuando esto sucede. La felicidad y la paz cubrieron mi espíritu completamente, y desde que empecé esta limpieza, sacando de mi vida a la escoria que me rodeaba, me siento mejor persona. Creo que si alejando a una sola persona que tuvo miles de actitudes viles, realmente la ligereza que se siente es inmensa.

lunes, 26 de marzo de 2012

Cuerdas del tiempo

Unas letras que recorrieron años de soledad no fueron vacías mas vergüenza tenían de exponerse a las críticas ajenas. Lo mismo le pasó a las cuerdas, que marcaron un antes y un después en la línea de mi tiempo. Su vibrar colmó de fuerzas algún tiempo. Su sonido estuvo predicando alegrías y tristezas en ciertos lugares. Siempre tuve ese miedo de cambiarlas, así fue como algunas cambiaron su color con el pasar de los años, despidiendo el oxigeno de su interior. Recuerdo aquella cuerda traviesa, que saltó atrevida tras haberla tocado sin delicadeza y tuve que ajustar nuevamente, debiendo ella adaptarse a su nueva forma. No sé por qué razón me empeño en conservarlas. Las cuerdas tienen una vida útil, y una década han vivido ya algunas. Pero cada una tiene un sentido, esconden minutos de sentimientos mezclados con olvido. Como un almanaque eterno, tienen algún secreto guardado en cada nota. Llegó una guitarra nueva, con otras cuerdas del tiempo, que aún no he cambiado entonces...

sábado, 24 de marzo de 2012

Para reflexionar

En la vida, miles de personas que conozcas te harán daño, pero sólo unas pocas te llenarán de dicha y felicidad, por eso cuando estés conociendo a alguien, no dejes que tus malas experiencias impidan darte una nueva oportunidad, puedes llegar a dejar pasar a un ser muy valioso por quien valdrá la pena correr el riesgo. Puedes cerrarte a millones de posibilidades, quizás en ese millón, estaban aquellos que buscabas. Por eso es que si por cada hombre o mujer que te hizo daño, descuidas al resto, estarás dejando ganar terreno a ese mal pasar y restando energía para quienes hoy te acompañan. No dejes que el mal se sienta satisfecho con tu retracción, demuestra siempre lo mejor de ti y la vida te dará una nueva oportunidad. Ama a cada ser con todo tu potencial, los que te devuelvan envidia y rencor sufrirán eternamente su amarga soledad, pero tú, sin embargo, sentirás dicha plena por haber dado lo mejor de ti, y te invadirá una hermosa sensación de victoria cuando algunas personas te devuelvan lo mucho que has brindado. No hay mayor recompensa, que la gratitud de un ser querido por lo mucho que hemos hecho por él, al igual que no hay mayor recompensa que dormir con la conciencia calma, sabiendo que se ha obrado bien pese a las consecuencias.

jueves, 22 de marzo de 2012

Intromisión

Amanecía rápidamente. El haz de luz que atravesó la ventana de mi espaciosa habitación, despertó mis cansados párpados para desayunar un buen café expreso bien espumoso. Una delicada brisa de madrugada me obligó a cubrir mi espalda con alguna tela pesada. Los dedos de mis pies reaccionaron alejándose de las frías baldosas en busca de algún calzado apropiado para el frío. Casi como un día cercano al mar, recibiéndote con esa humedad refrescante digna de un abrigo ligero, amanecía en los suburbios de una ciudad cualquiera, comenzado apenas el otoño. Pero al llegar a la cocina, mi sorpresa no fue grata. Un extraño desconocido dormía profundamente sobre el piso, privándome de realizar mis tareas habituales, ¿de dónde venía y qué hacía allí? No era de mi interés, sinceramente no despertaba mi curiosidad en lo más mínimo. Yo sólo quería que se fuera para siempre, recuperar así mi tan amaba libertad mañanera, de horas solitarias acompañadas sólo del canto de los pájaros, un buen café y mis tan preciados anotadores que, con desesperación me ruegan que los escriba diariamente. A menudo, personas no deseadas se alojaban en mi antihogar (lo llamo así porque no es una vivienda convencional, de hecho tampoco es mi vivienda, a pesar de habitarla, cuidarla, asearla regularmente). La sensación era de un intruso invadiendo mis espacios por doquier. Porque no quería compartir mi respiración siquiera con aquel -quien sabe que- atrevido. Debí alzar mi guardia entonces, pero como naturalmente el ser humano tiende a reaccionar, me encerré yo misma, dejando que ese hombre quedara con la cocina a su disposición. ¿Qué se creía, que sería bienvenido acaso? Jamás habrá para el extraño una tibia taza de té esperando sobre la mesa.
El reloj marcó las diez y media cuando finalizó la intromisión. Por si acaso volviera a suceder, cambié todas las cerraduras de mi antihogar. Ya nadie podría ingresar nuevamente, a menos que osara romper las paredes...

martes, 20 de marzo de 2012

El que busca encuentra

He recorrido miles de kilómetros, de frustraciones y desavenencias, de palabras vagas y flores marchitas...En este camino busqué verdades y encontré mentiras, busqué amistades y encontré enemigas, busqué cariño y encontré maltrato, busqué respuestas y encontré incertidumbre, busqué compañía y encontré soledad, busqué compasión y encontré desprecio, busqué aprobación y encontré burla... Hoy deseo miseria para tener abundancia, pero no quiero desear mi muerte para encontrar la vida, no quiero nuevamente experimentar la desgracia para gozar la dicha, pero quisiera comprender por qué, habiendo caminado el sendero del bien, tantas veces me vi abrumada por el mal. Mi mente, muy ingenia quizás, no puede procesar los infortunios vividos. Es difícil seguir padeciendo cuando después de inmenso dolor, no se encuentra consuelo. Me siento perdida en una noche sin estrellas,así como temo seguir tropezando con piedras, temo también darme por vencida. Sentarme a contemplar, a llorar la oscuridad infinita esperando que por fin, el destino cambie de rumbo. Carece de sentido avanzar pero también quedarse inmóvil, entonces ¿por dónde debo seguir buscando?

lunes, 19 de marzo de 2012

Cumpleaños

Tres capas de chocolate, una de dulce de leche, una de crema, velas de número y un ritual que se repite año tras año. ¿Quién cumple los tres deseos? ¿Alguien cumple sus años realmente feliz? Feliz, un término tan difícil de describir. La lista de invitados, los que vienen, los que no, los que fallan a último momento; las bebidas, la comida; el dinero que se escurre como el agua en un colador, la limpieza, el lugar... Con tantas implicancias y responsabilidades el cumpleaños deja de ser feliz y se transforma en tedioso. Ese minuto cuando sacas la torta del horno y se hunde de lado teniendo que arreglar con, quien sabe que, para que quede parejo, o esos grupos que se van formando y uno va paseando para no dejar a nadie solo mientras se queman las empanadas, es cuando me doy cuenta de que el cumpleaños feliz seria mucho mas simple si uno no tuviera que preocuparse por nada y siguiera el día de forma normal como cualquier otro. No es que me fastidie estar con mucha gente reunida, por el contrario, lo disfruto y me gusta mucho hacer a mis invitados felices... pero si el cumpleaños es mío, ¿no se supone que debería ser al revés y tus invitados deberían hacerte feliz a vos? Ellos deberían recibirte, hacer tu comida, limpiar tu casa y hacer la torta pero... no sería tan divertido. En vez de tener una anfitriona fastidiosa, tendríamos a 30 personas con cara larga, quejosos y desganados. Por eso he llegado a la conclusión de que no hay que festejar los cumpleaños, sino quizás hacer una reunión sencilla donde cada uno colabore con algo rico y el agasajado sólo se preocupe por la torta y por compartir un momento con las personas que quiere y que lo quieren. ¿Regalos? Sinceramente, en este punto creo que lo mejor que pueden hacer los invitados es comprometerse con su amigo o familiar y hacerle saber que allí están. Ese, es para mí el mejor regalo. Lo demás, es accesorio. Sé que esta entrada quizás sale un poco del formato utópico de mi blog, pero por ser mi cumpleaños, me permito ese arrebato.

viernes, 16 de marzo de 2012

El ojo viajero

Que placer inmenso que siento cuando sentada durante horas en algún viaje soy espectadora de las vidas tratando de hilar de ellas historias entretenidas, musicalizando esos minutos de drama, comedia o ciencia ficción. Algún triste rostro que mira tras los vidrios grises. Un grupo de jóvenes amigos riendo mientras ansían llegar a ese tan esperado lugar. Los niños impacientes llevan al límite la mínima paciencia de sus padres mientras un anciano mira con dulzura a la criatura añorando sus días de paternidad novata. Una joven pareja demuestra sus sentimientos con fervor y los padres de aquel niño cubren sus ojos sonrojandose por dentro al recordar aquel platónico romance de sus comienzos. Los jóvenes se toman de las manos con desaprobación del grupo de amigos. Seguramente uno de ellos anhela ese sentir oculto por alguna joven y evita las burlas escondiendo su secreto tras la escena de los enamorados. Ellos miran a esa familia como quien mira el futuro ansioso. La triste mujer esboza una sonrisa silenciosa en el reflejo de la ventana. Puso su corazón en riesgo una vez y sería esa la última, etiquetando a los jóvenes de ilusos. Viajes, historias miles que se repiten a diario. Por último el trabajador que viste su éxito de camisa y corbata, oculta su soledad en el traje. Mira a la mujer deprimida y moriría por invitarla a tomar un café algún día, por ver esos carnosos labios sonreír. Si cada uno supiera lo que el otro está sintiendo realmente... Pásate un sólo día observando y verás cuanta gente por fin vería secas sus lágrimas!

jueves, 15 de marzo de 2012

Muñeca de cristal

Por un sólo día de descubrirme en el reflejo como una delicada, diminuta y frágil muñeca de cristal daría creo, más que mi propia vida. Dejar de padecer el castigo de una piel que esconde toneladas de angustias más que pesadas, que arrastran gruesas rocas para espesar mis rojos ríos. Me duele pensar el peso del tiempo, que año tras año ha sumado elásticas capas de ansiedad mezclada con llanto. Ira inmensurable por mi cruel destino que no me permite ser como aquellas cañas que danzan livianas con el viento sabio. Mas tenía que tocarme a mí el envase de círculos y curvas frondosas. Si supieras cuántas veces anhelé tus huesos tatuados de suave seda, tu cabello siempre lacio, brillante como el sol mismo, la estrechez de una mitad más que pequeña símbolo del éxito de la belleza. Mas debo conformarme con la dureza de vivir en un despreciable redondo recipiente de burdos pensamientos. Un día en la vida de una muñeca que se quiebra con el sonido de un simple suspiro. Los mares que habré colmado con mi aguda tristeza de ser lo que no me ha tocado ser, asumiendo las culpas que no son siquiera mías. Si supieras lo que duele estar aquí adentro, cómo golpean los puños de un pasado efímero, cómo me duelen tus culpas y tu absurdo deseo infinito, de cambiar lo que no puedes...

miércoles, 14 de marzo de 2012

Barajas

Atraviesas esa nube gris de esencia viciosa, casi olvidando el ruido del éxito, de la felicidad, la codicia. Caminas entre los lujos de una mullida alfombra que enmudece tus pasos, entre mesas de hierro dorado rodeadas de miradas feroces, carcajadas mentirosas y algún grito de júbilo; también quizás de dolor. Sigues avanzando para llegar a ese punto del cual no te distraes ni despejas, quieres aquel paño del olvido donde has sido rey y has sido mendigo, donde se fueron tus domingos y tus amados seres queridos. Allí donde las apuestas tienen el sabor adictivo del chocolate más puro derritiéndose en tus labios y siempre tienes sed de más, más y más. Esta es tu décimo quinta vida, ya te empieza a atemorizar el eco de una voz que te lo ha advertido miles de veces, pero no... no quieres escucharla. Esta vez el juego será limpio, tienes los bolsillos vacíos, no debes perder, ésta es tu victoria, la última de tu mente sagaz. Lo habías soñado infinidad de veces, sabías que era el momento oportuno de hacerlo. Ya casi. Se escurren las gotas de sudor desde tu frente hasta los talones, las gotas de la derrota quizás o del olvido, o quién sabe que otras cosas habrás apostado esta vez. Y finalmente lograste acomodarte en esa incómoda silla de hierro que penetraba tus huesos para no dejarte escapar sin al menos una sola ficha símbolo de esperanza. Un as y una figura, rezabas en tus adentros mientras el crupier barajaba los mazos. Fueron sólo esos segundos, tú concentrado en la jugada, tu frente húmeda y fruncida dejaba a luz de todos los jugadores que ésta era esa jugada crucial en la cual no podías permitirte la derrota. Y en ese segundo en que tu número superó la jugada esperada, no pudiste escuchar, sordo completamente caíste rendido al suelo alfombrado, barajas macabras quebraron tu destino; sólo quedaba lo peor, horas y horas, días y meses de una inmunda miseria reflejo de tu repugnante ambición enferma de poder. Todo estaba perdido.

martes, 13 de marzo de 2012

Veloz como la luz

Miles de millones de pisadas, sombras que apuradas dejan apenas un recuerdo de su aroma, ruidosos tacones apresurados, suaves zuelas de plástico silenciosas. Una ciudad sin minutos, un mundo sin segundos, a medida que las horas transcurren, los cuerpos vienen y van veloces huyendo de ese tan temeroso tic tac que los esclaviza. Si no llevan detrás un billete esas horas son veloces carentes de gozo y alegría. Rápidamente se escucha un niño que llora a lo lejos. No hay espacio para escucharlo, déjenlo en el sitio de la diversión, ahora no tenemos tiempo.
Pero, ¿Y el tiempo de tu reloj, no es acaso tiempo?¿Cómo has perdido tu tiempo? Qué felicidad que se haya perdido, no tendremos que excusarnos más entonces. Sin tiempo no hay restricciones, ¿verdad? . La mente seguía haciendo su macabro trabajo tortuoso de filosofar mientras el apuro se apoderaba de cuanta situación se sucediera. Deseaba con tanto fervor que la oscuridad divina llegara para acabar el día y tener...tener ese tan preciado tiempo.